FIFA, LA OLLA PODRIDA QUE EXPLOTÓ

La pelota se manchó ¿Cómo limpiarla? Según la investigación, no son ‘manzanas podridas’ sino una práctica corrupta de la FIFA, la Conmebol y la CONCACAF. Bajo la ‘era’ Blatter, los ingresos pasaron de US $500 a US $ 5.750 millones

FIFA: la historia de la ‘olla podrida’ que explotó

La pelota se manchó ¿Cómo limpiarla? Según la investigación, no son ‘manzanas podridas’ sino una práctica corrupta de la FIFA, la Conmebol y la CONCACAF. Bajo la ‘era’ Blatter, los ingresos pasaron de US $500 a US $ 5.750 millones

Enrique Saavedra Valdiri
Enrique Saavedra Valdiri

Por Enrique Saavedra Valdiri

Junio 23 de 2015

El pasado 27 de mayo, el mundo se despertó con el estallido del escándalo de la FIFA. A las 6 a.m. siete funcionarios, que se alojaban en un lujoso hotel de Zurich, fueron capturados por las autoridades suizas. Todos ellos, altos directivos del organismo, asistirían al 65º Congreso para la elección del presidente de la entidad rectora del fútbol mundial para el periodo 2015-2019.

La Fiscal General de Estados Unidos, Loretta Lynch, había requerido la cooperación suiza, por solicitud de la Oficina Federal de Investigación (FBI), con el fin de imputarle cargos de asociación delictiva, soborno, fraude en transferencias, lavado de dinero y obstrucción a la justicia a 14 personas vinculadas a la FIFA (9 directivos y 5 empresarios).

Pero allí no empezó todo. El rumor sobre la adjudicación de sedes y derechos de comercialización, a cambio de ‘coimas’, desde 1991 a 2013 empezó a tomar fuerza, a partir de 2011, poco después de que el comité ejecutivo otorgara la sede de los Mundiales de 2018 y 2022 a Rusia y Catar, respectivamente.

Rusia fue designada como sede sobre países como Australia e Inglaterra, quienes también habrían ofrecido y/o pagado sobornos. Desafortunadamente, Rusia se ha negado a prestar colaboración, tanto a la Comisión de Ética de la FIFA, como a las autoridades judiciales, para buscar elementos probatorios de un eventual soborno.

El caso más sospechoso es la elección de Catar. Un país con condiciones climatológicas extremas (temperaturas superiores a 40º), cercado por naciones en conflicto ó con terrorismo, y sin tradición futbolística alguna (eso si con poderosos jeques petroleros), fue designado, el mismo día que Rusia.

A raíz del ‘tufillo’ de duda dejado en esta elección, sumado a un correo encontrado a Jerome Valcke (vicepresidente de la FIFA) enviado a Jack Warner (entonces presidente de la CONCACAF[1], que decía “o piensa que puedes comprar a la FIFA como compraron la Copa del Mundo [Catar-2022]”, se inició una investigación en el seno del Comisión de Ética. La desafortunada frase se refería a Mohammed Bin Hammam, presidente de la Confederación Asiática de Fútbol.

Loretta Lynch
Loretta Lynch

La Comisión fue presidida por el alemán Hans-Joachim Eckert, y se nombró al norteamericano Michael García, como investigador. García entregó un informe de 350 páginas, que salpicaba a numerosos dirigentes desde 1991, bajo la presidencia de Joao Havelange y Joseph Blatter; sin embargo, Eckert consideró que su publicación podía deteriorar la imagen institucional de la FIFA y, ante la presión de desafiliación de la UEFA[2], solamente accedió a publicar un sumario de 42 páginas acerca del informe de García, que omitían la identidad de los implicados.

Para García, el documento deformaba los resultados de su investigación y, por tanto, renunció a la FIFA. Se especula que entregó su informe a un investigador del FBI, y de ahí en adelante, fue la justicia de EE.UU la que se ocupó del tema.

La Fiscal Loretta Lynch, mantuvo en reserva la investigación. El primer capturado fue Chuck Blazer, quien decidió cooperar con las autoridades para obtener un tratamiento más benigno. Así prendió el ventilador y empezó a delatar a sus cómplices.

El entramado corrupto funcionaba así. La FIFA cuenta con una empresa de mercadeo deportivo, que comercializa los derechos de trasmisión y publicidad de sus eventos. Esta empresa, a su vez, los vende a las cadenas televisivas y  patrocinadores. Se descubrió que los dirigentes Jack Warner, Nicolás Léoz, Eugenio Figueroa, Jeffrey Webb, Eduardo Li, Julio Rocha, Julio Grondona, Rafael Esquivel y José María Marin, hicieron de ‘arreglar’ sobornos con empresarios una costumbre. Por su parte, José Hawilla de Traffic, Alejandro Burzaco de TyC Sports, y Hugo y Mariano Jinkis de Full Play, productores televisivos, eran sus socios en América. Era la CONCACAF y la Conmebol[3] las asociaciones más corruptas en el mundo. Para la trasmisión en este continente de la Copa América y Copa Libertadores, se pactó un soborno por US $110 millones. Los empresarios ya han confesado su responsabilidad.

Por otra parte, también se encontró que en la adjudicación del Sudáfrica-2010, hubo una ‘coima’ de US $10 millones, pagada por el gobierno anfitrión a Warner, a cambio del voto de los 41 miembros de la CONCACAF. Lo peor fue que, para disimular el giro, la FIFA sirvió de intermediaria. Precisamente, esta revelación que involucró directamente al segundo de la FIFA, Jerome Valcke, fue el hecho que forzó la renuncia de Blatter.

Brasil-2014 también es objeto de investigación. A la empresa Traffic, se adjudicó los derechos de producción televisiva.

Bajo la era de Blatter, no fue éste el único escándalo. Se sabe que en las designaciones de los mundiales de 1998 y 2002 hubo sobornos. También, compra de votos en la cuarta elección a la presidencia, en 2011. Es así, como la FIFA pasó de ser la multinacional más influyente del mundo (con más miembros que la ONU), y al dejarse permear de corrupción en sus máximas esferas, terminó convertida en el cartel criminal que hoy sale a la luz.

Los patrocinadores han manifestado su preocupación frente al desprestigio de su imagen. Tanto la ONU como el Vaticano, han suspendido los vínculos que tenían con la FIFA, con propósitos sociales, al menos mientras la investigación termina.

La pelota se ha manchado ¿Cómo limpiar la imagen del fútbol? Pese a lo incipiente de las investigaciones, se sabe que no se trataba de ‘manzanas podridas’, sino de una práctica sistemática e institucionalizada al interior de la FIFA, la Conmebol y la CONCACAF. Los responsables deben pagar, pero también es necesario disolver estas entidades criminales. ¿Cómo presionarlo? Mediante la desafiliación masiva de las asociaciones continentales y federaciones nacionales que están limpias.

 ___________________________________________________

[1] Confederación de América del Norte, Central y el Caribe de Fútbol

[2] Unión de Asociaciones de Fútbol Europeas

[3] Confederación Sudamericana de Fútbol

esvaldiri@gmail.com

Comentarios

Loading Disqus Comments ...
Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *