MI PREMIO MOBEL DE LA PAZZZZ

Un cuento, no tan cuento, sobre un presidente que esperaba una llamada que supuestamente le harían para darle la noticia de que recibiría el Nobel de Paz. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. ¿O no?

“Mi Premio Mobel de la PAZZZZ”

(Extracto de un diario presidencial)

(Nota del editor:Un cuento, no tan cuento, sobre un presidente que esperaba una llamada que supuestamente le harían para darle la noticia de que recibiría el Nobel de Paz. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. ¿O no?)

Andrés Candela
Andrés Candela

Por Andrés Candela

Marzo 24 de 2015

LA CORBATA. Con estas remotas, recónditas y desenterradas memorias encontradas por el único político-arqueólogo que existe en el mundo (el mismo que descubrió un mamut de paseo por un palacio presidencial), podremos conocer el diario personal de un eminente y humilde prócer el cual  ¾afirma su propio diario¾, dormía con su banda presidencial para despertar siempre convencido de que él sí era el presidente actual de la Republica de Tairí; y, sobre todo, para evitar las continuas pesadillas que siempre tenía a las tres de la madrugada, trauma ocasionado por su antecesor quien siempre llamaba a lista a todos sus ministros a las horas más insospechadas…

– ¡¿Todavía durmiendo, señor ministro, hombre, qué vergüenza?! ¡A dormir cuando uno se muera! A esta hora ya se ha recogido la leche en mi tierra, todo el mundo ya está despierto y… -era el sermón inicial para todo aquel funcionario que tuviera el descaro de dormir un poco más de la mitad de la madrugada-.

La banda presidencial en la cama (tenía otra impermeable en la ducha) le cercioraba que él ya no era el plenipotenciario de trabucos y caucheras que había sido en el anterior gobierno de un “burdo caporal” (según él) quien -citando nuevamente su diario- afirmaba:  “Este atorrante sólo sabe de herraduras de caballo, heces de marranos, vaticinar torrenciales en la montaña; se despierta más temprano que cualquier jornalero y además carece de un toque chic de la verdadera alcurnia; virtud que solamente se adquiere despertándose después de las nueve; respetando la hora del té; el viernes de golf; sábado de póker y viajando por territorios monárquicos a bordo de mi inolvidable Omega Julieta. Por Dios, ¡le falta clase!”

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Pues bien, estimado lector, si usted desea continuar con las líneas de este descubrimiento arqueológico ¾no puede olvidar que cada línea¾ es pura y mera coincidencia pueblerina, bananera y un tanto cachaca de nuestra muy parecida y rimbombante realidad Macondiana

Tomado de La Patria de Manizales
Tomado de La Patria de Manizales

 – Hoy tampoco sonó esta condenada alarma, ¿o sí? Seguro no la escuché como de costumbre y es que estos párpados ya me pesan tanto, pero bueno, no pasa nada. No puedo dejar de pensarlo, me cuesta escribirlo, pronto me llamarán a confirmarme y… ¡Carajo, otra vez sin señal y batería! Tengo que mirar la última factura a ver si Tina se acordó de pagarme el teléfono, porque… ¡Es hoy! ¡Estoy seguro que es para mí! ¡¿Quién mejor que yo?! ‘Serpiente’; no, así no, Anjumito, así no, mijito, aunque sea verdad: sapiente, no se le olvide, S-A-P-I-E-N-T-E e iluminado entre toda esta partida de peones. ¿No sé cómo hace la Tina para seguir babeando almohada a pierna suelta con todo lo que nos espera hoy? ¡El primer Mobel de la PAZZZZ para esta mugrosa republiqueta! Pero Tina es así, ¡dormida! El día que llegue a despertar, agarra los chinos y se… -divagaba eufóricamente el presidente de Tairí al despertar-.

Tenía varias sospechas, pistas (por información de sus dulcificados asesores) que él sería el ovacionado en esta ocasión: Tairí lo necesitaba, el mundo entero también. Inaudito darle un espacio a la duda, semejante orgullo presidencial tan almidonado sólo multiplicaba, nunca dividía glorias y honores como el esperado. Pues bien, el primer mandatario de Tairí suspiró, contó hasta tres y se animó a dejar la cama mucho más temprano que de costumbre por aquello del cambio de horario. Hizo su  respectivo cambio de banda presidencial y se dirigió rápidamente a la ducha para alcanzar las seis horas que tenía de diferencia antes del ostentoso anuncio mundial.

-¡La corbata azul, la corbata azul! ¡¿Tina, dónde carajos está mi corbata azul?!

– ¿Cuál de todas? -respondió su esposa sin abrir los ojos-.

– La celeste, la que me regaló ese murciélago que quería enseñarme a bailar tango.

– ¿…?

– ¡No importa! Buscaré otra. A ver, a ver… corbata roja, camisa blanca… ¡No! Eso es pinta de sindicalistas arribistas con hambre de política. Corbata oscura, camisa blanca, ¡tampoco! Eso es uniforme de meseros y chóferes. Una camisa clara con una corbata neutra… ¡ni loco! Eso es como para reclamar diploma de albañil. Camisa oscura, corbata de color claro, ¡menos! Me van a preguntar que dónde olvidé la trompeta… ¡Tinaaaaa!

– Ponte otra corbata y deja dormir, vas a terminar por despertar a los chinos.

– ¡¿Cómo así, no se han despertado?! Esos zánganos ya deberían estar ganándose la vida ellos mismos o por lo menos estar estudiando algo, ¡qué vaina! Pero bueno, yo mejor me ocupo de mi atuendo para hoy. Y que me digan lo que quieran: “vanidoso”, “presumido”, “engreído”, “narciso”… -murmullaba el presidente frente al espejo en medias y camisa dentro de los calzoncillos (como los de Homero Simpsons)-.  ¡Agradezcan que un tipo como yo con clase, estilo y altura, les maneja este pulguero de país! Por ejemplo, ¿cuándo me han visto hacer una fila? Ese es el primer ejemplo de un caballero con clase, nunca mezclarse en una fila con el vulgo. Nadie podría decir que me ha visto, las filas son para los arrancados, los pobres, los que no saben mandar y se contentan con ser el último para tener una irrisoria gloria cuando lleguen a ser los primeros de la fila mirando hacia atrás por encima del hombro y con el riesgo de que ya ni los dejen entrar. Pero, no importa, los dejaré que hagan eternas y largas filas delante de mí cuando me nombren el hombre de la PAZZZZ, el Gandhi de Tairí. Yo estiraré los dedos para que se unten un poco de gloria. Por cierto, esta chaqueta me va, pero qué tiene aquí en el bolsillo… ¡EHHH! Las fotos que tanto he estado buscando para el libro que mi admirado Titi quiere escribir de mi vida. ¡Qué recuerdos, esto sí era vida, yo recorriendo el mundo en mi Omega Julieta…!  ¿Y ahora quién carajos toca la puerta como si lo estuvieran persiguiendo? Con este gamín así, tocando la puerta, no se puede… -exclamó el primer mandatario mientras se dirigía a la puerta-.

– ¡Señor presidente, señor presidente!

– ¡Ya voy, ya voy, no me acose, no me acose, Genmanimal! ¡EHHH! ¿Y esa facha, a usted qué carajos le pasó hoy, qué se fumó? -preguntó el presidente acomodándose el nudo de la corbata tan pronto abrió-.

– Pues mi pressi… estas son las cachuchas, cornetas y camisetas que mandamos a hacer para cuando lo nombren Rey de la PAZZZZ…

– ¡Qué rey ni que carajos! A mí nadie me va a nombrar rey, ¡el Mobel no es un carnaval, no sea bobo, Genmanimal! ¡¿Y dónde están todos los ministros?!

– Pues mi pressi… están todos en la cocina empacando Maizena en unas cajitas que se mandaron a hacer con su foto para cuando le den el calambombo de la PAZZZZ

– Estoy completamente rodeado de idiotas, de lagartos y no lo digo porque se asemejen al verdadero Rey Lagarto del Pere Lachaise.

– Gracias mi pressi, usted es como un sant… una angelical santidad para todos nosotros. ¿No sé qué haríamos sin usted?

– Deje de ser tan regalado, Genmanimal. Más bien averigüe si ya me nombraron en la prensa internacional como el nuevo Mobel para este año.

Anjumito había soñado que él era el “elegido” para la PAZZZZ de Tairí; luego,  no dejaba de mirar constantemente el reloj y contar con los dedos de las manos la diferencia de horarios, pero el día sería muy largo…

* Próxima entrega: Dos agendas y un discurso para el premio.

 

@Andrescandlak

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