MOCKUS Y ADRIANA, EL DÚO DINÁMICO

Mockus hablando de decencia y legalidad democrática es como si la Cicciolina enarbolara en su campaña política la lucha para que le pusieran calzones a la estatua de la Rebeca

LA PAREJA DE LA LEGALIDAD DEMOCRÁTICA

Pues bien, mis pequeños y verdes mockusólatras…  lamento contarles que este profesor, matemático, despistado y chiflado, no es tan despistado ni tan chiflado. Es solamente un vivo más que se aprovecha de que aquí los colombianos se bajan los calzones ante todo lo que huela a extranjero

Por Ricardo Puentes Melo

Abril 24 de 2010

Este país es uno muy folclórico. Y tal vez lo más extraño de sus habitantes es que toleran de sus gobernantes y candidatos asuntos que en otro país constituirían motivo de cárcel o, por lo menos, el ostracismo total de estos pillos políticos que se divierten de lo lindo con la laxa moral colombiana y la todavía más profunda ignorancia de los votantes que caen rendidos a los pies de los cínicos de profesión.

No he visto en ningún país del mundo –excepto, tal vez, Haití, Somalia y Venezuela- que la gente se precie de ofrecerle a sus bandidos dos destinos: La vida política o la cárcel; aunque casi siempre se dedican más a lo primero.

Tenemos el caso de Gustavo Petro, candidato a la presidencia de la República,  un matón, extorsionista, secuestrador y quién sabe qué más, hoy amnistiado gracias a los buenos oficios del presidente Barco (que tenía Alzheimer) y de César Gaviria (que tenía problemas de atrás). Tenemos el caso de Ernesto Samper, aliado del Cartel de Cali que lo eligió como su presidente; Samper sigue dando cátedra, entrevistado por los medios –los mismos medios que alaban a Mockus-, y tomando güisqui con la cúpula del Polo. Tenemos a Pardo, que hizo acuerdos lesivos para la nación con el narcotraficante Pablo Escobar, mismo que financió la guerrilla del M-19 a la cual perteneció Petro; Pardo es también candidato presidencial. ¿Qué cosas, no..?

Adriana y Antanas, la bella pareja

En medio de este prontuario, emerge como límpida figura, más blanca que el rabito del niño Dios, la seráfica estampa de Antanas Mockus, a quien se le ha atacado por mearse encima de muchachos adolescentes, de mostrarles su rosado ano a un grupo de estudiantes que le protestaban por adelantar la privatización de la Universidad Nacional por encargo de César Gaviria, tan neo – neo como el inmigrante lituano; lo atacan también por ser o haber sido adicto a la maracachafa, por permitir el microtráfico de drogas dentro de la Universidad Nacional, por ser complaciente con los grupos subversivos que actuaban dentro del campus y que asesinaron a varios estudiantes sin que Mockus hiciera nada para investigar ni permitir que las autoridades lo hicieran. Es decir, lo atacan por todo, menos por falta de pulcritud –y no me refiero a su aseo personal, sino a su gestión en todos los ámbitos de su vida, especialmente la parte pública.

Pues bien, mis pequeños y verdes mockusólatras…  lamento contarles que este profesor, matemático, despistado y chiflado, no es tan despistado ni tan chiflado. Es solamente un vivo más que se aprovecha de que aquí los colombianos se bajan los calzones ante todo lo que huela a extranjero, así huela a rabo lituano o de árabe… lo importante es que sea exótico.

Resulta que la “legalidad democrática” que cacarea Mockus ya ha puesto huevitos que la pareja Mockus-Córdoba han empollado con mucho amor y sacrificio. Los primeros polluelos que han puesto, además del tema de la EEB, se llama: “tráfico de influencias” y otras vergüenzas. El asunto de Mockus hablando de decencia y legalidad democrática es –les explico- como si la Cicciolina enarbolara en su campaña política la lucha para que le pusieran calzones a la estatua de la Rebeca. Así son las cosas.

¿Bonnie and Clyde..? !No…! Mockus and Adriana

Gustavo Muñoz Roa, que fue quien demandó a Piedad Córdoba por sus nexos con las FARC, lo mismo que a Luis Fernando Velasco y otras bellezas recibió en estos días una denuncia seria que habla muy mal de la pareja show del momento: Antanas Mockus y Adriana Córdoba, una especie de Bonnie and Clyde pero colombo-lituanos, y que en vez de metralletas usan lápices e influencias.

El área de acción de esta pareja no son los bancos… (bueno, sí son pero para consignar la platica); sino que operan a un nivel de “legalidad democrática”. Déjenme y les explico lo que denunciaron ante la Fundación que preside Gustavo Muñoz.

Resulta que tiempo atrás,  Antanas hizo nombrar en Unicef a su esposa Adriana Córdoba, algo que no está mal ya que si se tienen influencias, hay que usarlas, así sea por debajo de cuerda, como hace el profe Mockus.  Lo grave del asunto es que Adrianita, muy pila ella, se dio a la tarea de averiguar que ONG colombianas tenían contratos con UNICEF que superaran los U.S 20.000, es decir, más de 40millones de pesos, y que estuvieran trabajando con población vulnerable en Ciudad Bolívar, Bosa y Soacha, entre otros, con temas como resolución de conflictos.

El dúo dinámico Mockus-Córdoba tenía ya una Corporación que se llama Corpovisionarios, que les serviría para las bellezas que tenían planeadas hacer y que de hecho hicieron el par de angelitos.

Estando en UNICEF en Washington, Adrianita –muy pila ella- logró vincular a Antanas a esa entidad como contratista para que él hiciera un seguimiento a los contratos que tenía vigentes UNICEF con ONG colombianas en este tema mencionado atrás. Mockus, muy pulcro y honesto él, hizo el seguimiento y encontró que todas esas ONG no le llegaban ni a los tobillos a su propia ONG, Corpovisionarios, así que Adrianita, muy pila ella, rindió un informe falso ante UNICEF en Washington asegurando que debían cancelarles sus contratos y entregárselos a una ONG idónea, pulcra, legal y democrática. ¿Y qué mejor que Corpovisionarios..?

Moral con tono legal… ¿Es un chiste…?

Así esta pareja –tan pulcra y tan pila-, logró apropiarse de todos los contratos mayores de 40 millones de pesos desechando los de menor cuantía porque no estaban a la altura de esta yuntita, tan pulcra y tan bella ella.

Entonces, Adrianita –tan pila ella-, le decía a UNICEF que las ONG eran ineptas y cancelaba contratos y, al mismo tiempo Adrianita –tan pila ella- en su doble juego les decía a las ONG damnificadas que lo que sucedía era que no había más presupuesto, que la plata se había acabado, etc. Y sanseacabó. (Digna primera Dama, carajo…!)

Con lo que no contaban Adrianita y Antanitas –tan bella y pila pareja- es que una ONG pidió entonces cita a la directora de UNICEF en Colombia y le dijo que tristemente no podían seguir trabajando en conjunto porque la pila Adrianita –(“quién es pila, caray.. quién es pila…?”)- les había dicho esto y lo otro.

La directora de UNICEF en Colombia, que no es idiota como el 90% de los colombianos, olió algo más feo que el ano de Mockus, y decidió investigar.

Y se descubrió la verdad. El burdo montaje de Mockus y su esposa –muy pila ella- se descubrió y Adrianita –tan pila ella- salió como pepa e’ guama de la UNICEF, por corrupta.

La pareja show del momento, Antanas y Adriana podrán ser muy legales y bacanos, pero son podriditos. Así de simple.

Y lo más triste es que posiblemente se conviertan en presidente y primera dama. Entonces, Antanas el honesto y pulcro, y Adriana, tan pila ella, se limpiarán sus traseros con nosotros.

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