DOS TRAGEDIAS HISTÓRICAS

Mientras que los terroristas en EE UU son perseguidos con firmeza, en Colombia son indultados. Aquí, los terroristas son quienes juzgan y condenan a los héroes

DOS TRAGEDIAS HISTÓRICAS

 
 

Por Thania Vega

Me encuentro desde hace unos días en los Estados Unidos de América, país que ha acogido a mis hijos desde hace seis años cuando tuvieron que salir de Colombia porque su padre, el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, dirigía la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) y estaba enfrentando a las mafias del narcotráfico con el mejor instrumento creado para derrotarlas, la figura jurídica de la extinción de dominio, y ante la recomendación del presidente Álvaro Uribe de “no bajar la guardia” nuestros hijos tuvieron que salir de Colombia.

Mi reflexión de hoy es simple. En Estados Unidos se cumplen en estos días nueve años del macabro atentado terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva York y contra el Pentágono de Washington. A su vez, en Colombia se cumplirá, en las próximas semanas, el 25 aniversario del fatídico, cruel y sanguinario atentado contra el Palacio de Justicia de Bogotá, realizado por una organización terrorista, el M-19.

Esas dos tragedias marcarán para siempre la historia de Estados Unidos y de Colombia. Sin embargo, la diferencia es que el dolor y el horror de lo que ocurrió ese día están muy vivos en la memoria del pueblo norteamericano.

Atentado terrorista a las Torres Gemelas

Aunque en otras proporciones respecto del número de muertos y del sistema utilizado por los terroristas, en Colombia hace 25 años también fuimos víctimas de un terrible y masivo acto criminal. El estupor y el dolor fueron tan inmensos como en el caso del 11 de septiembre de 2001.

El 6 de noviembre de 1985, unos dementes, sin Dios ni ley, se atrevieron a entrar al Palacio de Justicia, un altar de la Patria, para asesinar la conciencia jurídica de Colombia. Lo más triste es que no sólo asesinaron la justicia, acabando con la vida de 15 Magistrados, sino que la asesinaron: acabando con el concepto mismo de Justicia!

La democracia colombiana estuvo amenazada seriamente por ese asalto terrorista que no quería únicamente quemar los expedientes del narcotráfico sino juzgar al Presidente de la República. Para Juzgarlo había que deponerlo.

Pero la Institución y las personas que cumpliendo con su deber actuaron para defender el Estado de Derecho amenazado como nunca, acudieron para rescatar los rehenes-víctimas, exponiendo sus vidas por Colombia, están hoy siendo investigadas y condenadas como los culpables de esa tragedia.

Qué diferencia con los actos de memoria y de honor que estoy viendo en Estados Unidos, en homenaje a los bomberos de New York que hicieron su trabajo de rescatar a las víctimas de esa macabra acción. Ellos son héroes en este país. Muchos de ellos murieron en esta tarea, al igual que los 11 servidores de la patria colombiana que murieron en Bogotá al ir a rescatar de las garras del M-19 a los Magistrados de la Corte y del Consejo de Estado. La diferencia es que muy pocos en Colombia los reconocen hoy o los tratan como héroes. Ese concepto solo vive en la mente de las familias de ellos y en un puñado de colombianos que todavía creen en la patria. Muchos otros colombianos no tienen ni idea, ni memoria, de lo que ocurrió en el Palacio de Justicia.

Atentado terrorista al Palacio de Justicia

No creo que a ningún norteamericano se le ocurra decir que los culpables de los muertos del 11 de septiembre de 2001 son los bomberos. Ni que se les ocurrirá decir que alguien que salió vivo de allí lo mataron los encargados del rescate y lo volvieron a meter en lo que quedó de las Torres Gemelas. A nadie se le ocurre algo semejante. Si a alguien se le ocurriera, estoy segura de que el pueblo americano rechazaría con toda su fuerza esa versión, pues en este país hay claridad sobre quiénes son los verdaderos asesinos y culpables. En medio del infierno que se vivió en Nueva York y Washington, ante una situación jamás imaginada, no todo fue perfecto. Posiblemente hubo fallas, pero la idea de los bomberos era ir a salvar vidas exponiendo las de ellos mismos. Los americanos lo saben, lo reconocen y lo agradecen.

En Colombia, en cambio, los terroristas que destruyeron el Palacio de Justicia, pocos años después fueron perdonados e indultados. Después de haber sido beneficiados con tan injusta medida, decidieron acusar al Ejército y a los integrantes del operativo de rescate. Ahora son estos, los militares, quienes son señalados como culpables, asesinos y genocidas. Son los militares quienes están privados de libertad y los que han sido condenados por una Fiscal y una Juez indignas, que se burlaron de la justicia colombiana y que, sin embargo, son calificadas por algunos diarios como “funcionarias estrellas” de la justicia. ¿Donde está la conciencia y la memoria de Colombia?

Septiembre 17 de 2010

Comentarios

Loading Disqus Comments ...
Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *