OCCIDENTE O EL CAMINO DE LA DECADENCIA MORAL

Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, Rusia, la antigua gran Rusia, activó su pie de fuerza para defender lo que es suyo, sus territorios, su salida al mar Negro a través de la península de Crimea, su cultura, su tradición

Vladimir Putin

Rafael Gómez Martínez

Por Rafael Gómez Martínez
Febrero 24 de 2022

Tanto va el cántaro hasta que se rompe.

¿Colombia, estaría preparada para un conflicto bélico de semejante envergadura?

El Nuevo Zar, así lo describió Steven Lee Myers, de la redacción filial moscovita del New York Times a Vladimir Putin quien se convirtió en uno de los lideres mundiales más relevantes después de la crisis política y económica en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, U.R.S.S, por cuenta de la caída del muro Berlín y su posterior desintegración de su imperio el cual, para el caso de Europa, se extendió hasta bien entrado el paralelo 52

La división geo política, militar, surgida condujo a que los territorios de Europa oriental, dentro de los cuales se encuentra Ucrania, con salida al mar para Rusia por la península de Crimea, se dividieran en un sinfín de pequeños países los cuales fueron ingresando a la Unión Europea, progresivamente, de tal forma que todos los nuevos países de esa zona a hoy se encuentran integrados a la U.E.

Putin, desde su llegada al poder, introdujo una serie de reformas políticas y económicas estructurales que fueron desde recortes tributarios para incentivar la inversión extranjera por medio de capitales extranjeros, estableció un régimen de derechos de propiedad individual, privada, y privatizaciones en el sector minero, energético, petrolero lo que produjo que Rusia se convirtiera en un corto tiempo de una economía netamente de centralización económica, comunista, a un país con dos estados, algo similar a la China de Mao, logrando sacar de la pobreza absoluta a millones de rusos quienes vieron como las viejas teorías del capital de Marx solo eran eso, teorías.

Poroshenko y Putin

Lo que importaba en esta nueva era producir, generar, capital de tal forma que aparecieron de la nada los nuevos multimillonarios como Román Abramóvich, actual propietario del equipo de fútbol inglés del Chelsea, ubicado en el tradicional barrio de la city de Londres, donde se mueven los capitales financieros a nivel mundial.

Hoy, la población mundial se encuentra frente a una nueva realidad, un conflicto bélico mundial de infinitas repercusiones.

Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, Rusia, la antigua gran Rusia, activó su pie de fuerza para defender lo que es suyo, sus territorios, su salida al mar Negro a través de la península de Crimea, su cultura, su tradición.

Por su lado, los Estados Unidos y Occidente sumidos en la más profunda crisis de valores morales de su historia, no saben ni cómo responder, ni qué responder, frente a un líder como Vladimir Putin quien surgió después de la caída del Muro de Berlín como el salvador de una Rusia caída en desgracia por cuenta de más de 50 años de políticas centralistas económicas comunistas que llevaron a su población a la ruina completa.

La Otan, a su vez, organismo multilateral al cual nos llevó el amoral gobierno de Juan Manuel Santos, no se queda atrás en esta crisis surgida en Ucrania.

Juan Manuel Santos y Putin

Se sabe que Merkel le prometió a Putin que no iría más allá de las fronteras actuales de la Otan, es decir, los territorios de Europa Oriental en conflicto.

Promesa que quedó rota de parte de Occidente.

Lo más grave de este conflicto generado por las mentiras de Occidente y, especialmente, de los Estados Unidos en la era de Joe Biden, es que se puede extender con una rapidez inusitada a otros micro conflictos a nivel mundial como lo es el de la China con Taiwán, Corea del Norte frente a Corea del Sur, y, aunque de una manera remota, también puede llegar al conflicto que sostiene Colombia frente a Venezuela.

Las tensiones a nivel mundial vienen en aumento históricamente desde 1991 y se enmarcan dentro de las luchas imperialistas por la hegemonía mundial.

Lo que sorprende es que la guerra envuelve a sectores de países que se autodenominan del mundo “Civilizado” o primer mundo.

Bien, vale la pena cuestionar el papel de la ONU y la OTAN, organismos multilaterales, globalistas por lo demás, quienes al final pierden total relevancia no solo en este conflicto, sino en los anteriores como la invasión a Irak, demostrando que el principio del respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos son, solamente, saludos a la bandera con un alto costo no solo económico y burocrático, sino geo político.

El mismo Consejo de Seguridad de la ONU ha sido incapaz de tomar medidas acertadas.

El Derecho Internacional y los Organismos Internacionales parecen estar superados por las decisiones de las potencias hegemónicas como lo son los Estados Unidos o Rusia, al fin y al cabo, las únicas potencias mundial y globales de verdad, junto con la China, al mundo de hoy.

Porque Putin bien podría argumentar que, si los Estados Unidos invadieron a Irak, ¿por qué Rusia no puede invadir a Ucrania?

Puntilla: Y, decían que con Donald Trump comenzaría la tercera guerra mundial

 

 

 

Nota de la dirección: Periodismo Sin Fronteras no necesariamente comparte la totalidad de la visión de sus columnistas

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