!LA SOLUCIÓN ES COMUNICAR..!

La solución es una masiva inversión comunicacional, a través de un medio tan popular, convincente y atractivo como es el cine, que no por casualidad llamó la atención de Lenin y de Hitler, que vieron en la pantalla grande el mayor y más potente instrumento para mentir

¡La solución es comunicar!

La solución es una masiva inversión comunicacional, a través de un medio tan popular, convincente y atractivo como es el cine, que no por casualidad llamó la atención de Lenin y de Hitler, que vieron en la pantalla grande el mayor y más potente instrumento para mentir

Alberto Mansueti
Alberto Mansueti

Por Alberto Mansueti

Julio 28 de 2014

Veo reuniones de profesores liberales, en España y Latinoamérica, para criticar a los socialistas en el poder. Profesores hablan a otros profesores, en su lenguaje profesoral de siempre. Siguen sin llevarle el mensaje a la gente. La gente sigue votando socialista; y obviamente los socialistas siguen en el poder.

Increíble, tanto estudio y no saben cosas muy simples. P.ej., que siempre las reformas liberales, como la derogación de aranceles y leyes de granos en Inglaterra del s. XIX, fueron producto de la acción de los políticos liberales, no de los profesores. Que la gente no se lee una docena de libros antes de ir a votar; eso no sucede. Que la Thatcher, primero llegó al Parlamento, y sólo desde allí pudo promover la difusión de los libros e ideas liberales, juntamente con las reformas liberales. Esa es la secuencia, no al revés como imaginan los profesores.

Los profesores liberales tienden a creer que todos los intelectuales son de izquierda, y que la gente lee sus libros, y por eso luego va y vota socialista. No es así; es al revés: los políticos socialistas primero se hacen con el poder, entran al Congreso, para dictar sus leyes; y desde el poder publican, distribuyen y promueven los libros de los escritores e intelectuales que les son afines, que no son todos, desde luego. Debo pedir perdón por citar aquí la célebre frase del impresentable escritor francés Charles Maurras, pero en eso tenía razón: “Politique d’abord!”; la política está de primero y las ideas después, no en el orden ontológico ni en el lógico, pero sí en el cronológico.

La pregunta es entonces, ¿cómo llegar al Parlamento?

Dinesh D’Souza, filmógrafo conservador, director del documental "América"
Dinesh D’Souza, filmógrafo conservador, director del documental “América”

Dinesh D’Souza es un escritor estadounidense de origen indio, cristiano y conservador. Tras escribir muchos libros, ahora hace películas. Se anotó un batacazo taquillero con “Obama 2016” retratando al Presidente de EE.UU. como lo que es y ha sido toda su vida: un agitador comunista. Y a poco volvió a sorprender con America: Imagine the World Without Her (Imagina el mundo sin EEUU).

D’Souza trabaja con su co-productor John Sullivan. Escribe y dirige, también entrevista y narra. Y encarna al dueño de un restaurante en un breve sketch de comedia. Hace recreaciones históricas, con actores no muy conocidos. Sugiere imaginar el mundo si las colonias no se hubiesen liberado; por eso comienza dramatizando una supuesta muerte a tiros de Washington en la Guerra de la Independencia.

Con base en contenidos de muchas de sus obras escritas, D’Souza responde una por una a las maliciosas y mentirosas críticas y “leyendas negras” de las izquierdas, que describen a EEUU como una “agresiva y depredadora potencia colonial”, insistiendo en clichés como matanzas a los indios, maltratos a los negros y mexicanos, y “la desigualdad en la sociedad capitalista”. Entrevista a rojos también, como al activista pro-derechos indios Charmaine White Face. Pero más que nada revisa desde otro ángulo los capítulos que la izquierda considera “oscuros” en los libros de historia, y los aclara, rompiendo paradigmas, y sobre todo prejuicios. Dice cosas que nadie dice ni ha dicho. P.ej., de la esclavitud muestra que no sólo los negros sino también fueron esclavizados muchos blancos endeudados, “indebted servants”; y que había negros liberados que criaban y vendían esclavos. Y que C. J. Walker, una negra y sureña del s. XIX se hizo millonaria como autosuficiente capitalista, vendiendo productos para el cabello.

Mucho del filme se dedica a responder una a una las críticas contra EEUU en A People’s History of the United States, en español publicada como “La otra historia de EEUU”, libro típicamente anti-EEUU, del socialista marxista Howard Zinn (1922 –2010). Embiste contra el actor Matt Damon y todos los hipócritas que despotrican contra el capitalismo desde su muy bien pagado puesto de astro de la pantalla, gracias al “star system”, la industria capitalista del cine. Los estudios son empresas privadas, y responden a los gustos (malos o buenos) del público que paga entrada o compra el video. En cambio en Europa y América latina, el cine responde a las exigencias ideológicas de los comisarios del “Ministerio de Cultura”, y por eso languidece, pagando cifras mucho más bajas.

En su media hora final, el filme se centra en el legado del teórico marxista Saul Alinsky, visible en la agenda de Obama, a través de los profesores Cloward y Piven, un matrimonio de sociólogos de izquierda, que se encargaron de traducir las “Reglas para Radicales” de Alinsky a un lenguaje más operacional.

Cuenta D’Souza en el filme haber sido detenido y enjuiciado por violar inicuos reglamentos estatistas sobre financiamientos de campañas. En un modelo capitalista de libre mercado, sin privilegios ni favores a dar o negar a las empresas por los Gobiernos, los partidos y sus actividades deberían ser 100 % privadas, y su financiamiento arreglado entre candidatos y donantes, al margen de “techos” o toda otra inquisición. El mensaje es: “esto me sucedió a mí, y podría sucederte… a ti.”

Lo fantástico es que Dinesh D’Souza ha dado por fin en la tecla, y ha resuelto la cuadratura del círculo al problema de los defensores del capitalismo de libre mercado, en gran parte un problema de comunicación.

¿Cómo hizo? Siguió un viejo principio de la Ontología, rama de la Filosofía que trata del “ser” mismo de la realidad. El principio dice: “La solución es de la misma naturaleza que el problema”. O sea: un problema físico tiene una solución física. No tiene una solución económica, financiera, contable o política. De modo análogo para un problema político, o químico. O comunicacional. No en todos los casos aplica, pero sí en el caso de las películas. Si el problema del liberalismo es de comunicación, entonces la solución es comunicar!

¿Cuál es el problema aquí? Las películas.

Para comenzar: ¿por qué hay tanto odio contra EEUU en Latinoamérica y el Tercer Mundo, y contra el capitalismo, sistema con el

El actor Matt Damon y el documentalista Michael Moore, dos buenos ejemplos de quienes usufructúan el capitalismo pero hablan pestes de éste
El actor Matt Damon y el documentalista Michael Moore, dos buenos ejemplos de quienes usufructúan el capitalismo pero hablan pestes de éste

cual EEUU se ha identificado, al menos en el pasado? En buena parte por las películas. Antes, por aquellos filmes de los’50, mostrando el estilo de vida de la clase media en EEUU, con automóviles, cocinas resplandecientes, y casas preciosas, con bien cuidado jardín al frente. En países como Uruguay, Egipto o Ceylán, p. ej. y algunos del bloque soviético, se veían esos filmes; y se admiraban y a la vez se envidiaban todas esas comodidades materiales, a las que nadie podía aspirar en aquellos sitios, sino unos pocos privilegiados, que podían traer algunas importadas.

El problema con aquellos filmes es que les faltó algo como un “aviso para los espectadores extranjeros”, que dijera así: “Estos automóviles, lavarropas con secadoras, muebles bonitos, oficinas confortables para el trabajo, etc., son producto del capitalismo liberal. Y no son lujos inalcanzables: pueden estar al alcance de la gente en cualquier país que lo practique.”

Pero ese “aviso” faltó. Y después, las izquierdas le han metido a la gente sus mentiras en la cabeza con sus películas políticas. Algunas más suaves tipo Whoopi Goldberg & Robin Williams; otras más duras tipo Michael Moore & Danny Glover. Y en países como los de Europa Occidental, filmes “de arte”, o sea “no comerciales” (¿?) hicieron su trabajo en contra del capitalismo. Otro tanto fue en Latinoamérica, en un estilo obviamente menos sofisticado y más chabacano y populachero. Pero siempre películas; películas políticas, y de izquierda.

Por eso hay que hacer películas políticas, como Dinesh D’Souza. La solución no es hacer más y más congresos universitarios de profesores eruditos para “refutar” los “errores teóricos” de los socialistas. Ese trabajo ya lo hicieron sobradamente los profesores liberales del pasado, desde Eugen Böhm-Bawerk refutando la Teoría marxista de la “explotación capitalista” basada en la plusvalía, y todos los que llegaron después, Mises el principal. ¿Y sabes qué? Desde entonces la gente sigue votando a ciegas, movida por impulsos emocionales y prejuicios, sin leer nada de nada: ni a Marx, ni a Mises.

La solución es una masiva inversión comunicacional, a través de un medio tan popular, convincente y atractivo como es el cine, que no por casualidad llamó la atención de Lenin y de Hitler, que vieron en la pantalla grande el mayor y más potente instrumento para mentir. En manos de nosotros, la derecha política, ¿por qué la cinematografía no puede ser el mayor y más potente instrumento para mostrar la verdad? Dinesh D’Souza lo está probando con creces. “La solución es de la misma naturaleza que el problema”. Si el problema es de comunicación; ¡la solución es comunicar!

 

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